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author:
- Catalina Toro Pérez
date: 2026-05-12
lang: es
rights: "CC BY-NC-SA 4.0,
  https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/deed.fr"
source: "https://plurivers.net/revue-plurivers-1/neo-colonialismo-capitalismo-del-desastre-y-despojo-cultural-y-territorial.html"
subtitle: El caso del huracán Iota en Old Providence (Colombia)
title: Neo-colonialismo, capitalismo del desastre y despojo cultural y
  territorial
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::: biography
Soy una arquitecta colombiana. Nací en Medellin y trabajé en la isla de
Providencia, una isla colombiana en el mar Caribe, a mediados de los 80s
con carpinteros y constructores de casas y embarcaciones tradicionales
de madera. Viví con una comunidad de pescadores, marinos y capitanes de
navíos en la isla de Santa Catalina, lo que me permitió conocer su
cultura, artes ancestrales de pesca y formas colectivas de construcción
tradicional en contextos de vulnerabilidad climática. He acompañado los
movimientos de resistencia en las islas frente al proceso de
colombianización-colonización y pude como estudiante pasante de
doctorado en ciencias políticas en el año 2000, apoyar el proceso de
reconocimiento de las islas como Reserva de Biosfera en la UNESCO. He
apoyado a la comunidad "raizal" -- el nombre del pueblo afrocolombiano
que habita estas islas -- en sus luchas contra los megaproyectos
turísticos, militares y petroleros en las islas desde los años 90s. He
sido asesora de la Autoridad Raizal e investigadora en la Sede Caribe de
la Universidad Nacional de Colombia. Desde el paso del Huracán Iota en
noviembre 2020, hemos participado en el "Campamento por la Dignidad"
organizado por la federación de pescadores, agricultores, carpinteros y
diáspora raizal para defender los derechos ambientales y culturales
arrasados durante el proceso de reconstrucción. Actualmente participamos
en el Proyecto "Disaster Capitalism, in the Caribbean Region:
Networking, Sharing and Learning from Community Responses" que tiene
como objetivo fortalecer una red de actores, activistas y académicos,
que enfrentan el Capitalismo del Desastre en la Región Caribe.
:::

Este artículo busca presentar los principales elementos teóricos y
conceptuales del "capitalismo del desastre" y sus manifestaciones en el
Caribe en un contexto neo-colonial. A partir del caso del paso del
Huracán IOTA en la Isla de Providencia (Colombia) en noviembre de 2020,
presentó las consecuencias derivadas de una gestión estatal
centralizada, burocrática y excluyente de la población local, durante el
proceso de reconstrucción. Muestro cómo las políticas estatales después
del huracán han devastado los derechos de la población raizal local y,
luego, doy cuenta de una convocatoria de un Tribunal de justicia popular
de la que formé parte como Comisionada para presentar el caso de
Providencia, en Quito (Ecuador) en 2022, denominada "Tribunal
Internacional de Desastres"[^1]. Allí se expresó, a través de las voces
de Josefina Huffington y Edgar Jay, dos líderes y activistas de
Providence, claramente el agravio y el reclamo de justicia de la
población raizal. Josefina Huffington es líder raizal de la Veeduría
Cívica de Providencia, un movimiento social local. Edgar Jay es
presidente de la federación de pescadores y fundador de I-fish
organización de pescadores.

# Capitalismo del desastre, huracanes y neocolonialismo en el Caribe

"El Capitalismo del desastre" es definido como la explotación de los
desastres naturales o producidos por el hombre, como huracanes y
terremotos, guerras y crisis económicas por parte de corporaciones
financieras, turísticas e inmobiliarias, desconociendo voces y prácticas
ancestrales de comunidades locales[^2]. Término acuñado por Noemi Klein
en su célebre *Doctrina del Shock* permite explicar cómo las clases
dominantes, la clase corporativa, y los gobiernos realizan acciones para
beneficiarse directa o indirectamente de los desastres y su riesgo y de
paso aprovechar para reformar los sistemas educativos, de salud y en
general transformar a las poblaciones locales que no fueron
desplazadas[^3]. Ella va a demostrar como una combinación de miedo y
desorden va a posibilitar nuevas oportunidades para borrar y construir
nuevas sociedades más acordes al modelo capitalista de mercado. El Caso
del Golpe de Estado Chileno, la invasión a Irak y la intervención tras
el paso del Huracán Katrina en New Orleans, permiten entender las
cruzadas de apertura al libre mercado, en la gestión de los desastres.

Los desastres se caracterizan como situaciones extremas que imponen
cambios de prácticas, de rutas y de modos de vida. Los desastres
climáticos imponen y convierten "zonas de sacrificios" en los lugares en
donde ocurren y profundizan los impactos de las actividades antrópicas.
Los deslaves, inundaciones, represamiento de ríos, incendios forestales
y derrames petroleros, alteran las formas como los grupos humanos se
relacionan con la naturaleza y, en los escenarios políticos, la "gestión
del riesgo" desata abusos, imposiciones arbitrarias y corrupción, lo que
genera enormes impactos sociales y territoriales[^4]. Los eventos
naturales extremos como los terremotos, tsunamis o huracanes provocan
desastres, pero su atención impacta de manera profunda a las poblaciones
más vulnerables. En la mayoría de casos, sus efectos corresponden a las
actividades económicas que se llevan a cabo en los territorios
afectados, y en la forma como los Estados manejan estos eventos. Son
diversos los temas que deben observarse en un desastre: las muertes, los
desplazamientos y desgarramientos del tejido social, las pérdidas de
vivienda, la pérdida de referentes identitarios, de su patrimonio
material e inmaterial[^5], la infraestructura vial, la salud, educación,
la seguridad alimentaria, la atención diferenciada a personas mayores,
mujeres, niños y otras personas vulnerables. Frente a todos estos temas
hay una responsabilidad del Estado, por ello en lo referente a los
desastres, de acuerdo a los estándares internacionales "el principal
responsable de la preparación, la respuesta, la recuperación y la
reconstrucción de desastres es el Estado"[^6].

Los desastres, cada vez más frecuentes y más intensos, están presentes
en la cotidianidad de la humanidad en el siglo XXI: la década de 1990 a
2000 fue declarada por la Organización de las Naciones Unidas como la
Década Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales.[^7]
Los desastres climáticos, afectan las frecuencias de tormentas y
huracanes en el Golfo de México y en el Caribe. Diversos estudios del
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC)
explican que a medida que se calientan las aguas (en el Atlántico han
aumentado entre dos a cuatro grados), las frecuencias de mayores
categorías de huracanes (entre 3 a 5) aumentan[^8]. En segundo lugar,
plantean que, a mayor calentamiento del aire, éste contendrá más vapor
de agua de tal manera que las tormentas generan altísimas
precipitaciones de agua intensificando vientos y lluvias. Otra posible
explicación, aún no totalmente probada está relacionada con creciente
deshielo en el Ártico asociado debido a los niveles actuales de emisión
de gases de efecto invernadero, generando bloqueos en los sistemas de
vientos, produciendo como en el caso de los huracanes Harvey e Irma en
2017, consecuencias catastróficas: grandes inundaciones, pérdida de
vidas humanas, contaminación de acuíferos y de suelos, además de la
pérdida del hábitat de peces, aves y plantas.

Los impactos en el Caribe son cada vez más devastadores, así como sus
prácticas de atención post-desastre en las poblaciones locales. Las
ayudas internacionales y estatales, en vez de posibilitar la
construcción colectiva de alternativas tomando en cuenta la voz de los
afectados, profundizan las estructuras de dominación, subordinación y
explotación de pueblos y territorios, que han caracte­rizado
históricamente las prácticas colonialistas del capitalismo racial en las
islas del Caribe[^9].

El caso de New Orleans frente al huracán Katrina en 2005 en donde fue
desplazada más del 70% de la población, el tsunami en la costa de Sri
Lanka de 2004 que permitió que los "desarro­lladores turísticos" tuvieran
la oportunidad de ocupar los terrenos de millones de habitantes
desplazados, nos ayuda a profundizar en el análisis del capitalismo del
desastre en el Caribe. Haití nos enseña cómo las estructuras de
desigualdad, opresión, exclusión y dominación se profundizan en la
intervención posterior al terremoto de 2010, donde más de 250.000
personas perdieron la vida, emigraron más de 40,000 profesionales
haitianos, y dejó más de 1,5 millones de personas sin hogar con el
establecimiento de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en
Haití, MINUSTAH. Con las tormentas tropicales del primer año y el brote
del cólera causado por la ONU se agravó aún más la situación de
improvisación y dependencia de Estados Unidos con la anuencia de un
Estado colonial, racista y extremadamente excluyente, que aprovecha la
ocupación militar para "asegurar el orden" y marcar como su propiedad el
territorio haitiano[^10]. En Barbuda en 2017, también se ocupa
militarmente la isla, la población es obligada a abandonar la isla y no
se reconstruyen viviendas, puestos de salud y escuelas. Más bien se
vende la ciudadanía a millonarios norte­americanos que impulsan un nuevo
resort turístico[^11]. En Puerto Rico se entregan contratos a empresas
privadas como la Whitefish Energy para reconstruir la red eléctrica,
criticada por su falta de transparencia y pretendió instalar una base
militar en Vieques. Tanto en Dominica como en Barbuda se vendieron
pasaportes a millonarios para atraer la inversión hacia grandes
proyectos hoteleros. Y en diversas islas como Puerto Rico y Barbuda,
tras el paso del huracán Irma se restringió el acceso a alimentos, al
agua potable y la gasolina a la población local, obligando a más de un
70 % de la población a abandonar sus tierras, generando enormes impactos
económicos, degradando aún más las condiciones sociales lo que permiten
entender un tipo de políticas del desastre orientadas a la ocupación y
despojo económico, social y territorial, que arrasa pueblos y culturas a
nombre de la ayuda humanitaria. En Monserrate, por ejemplo, el gobierno
inglés aprovechó la erupción volcánica en 1997, para restringir el
acceso a ciertas áreas de la isla, y vender un proyecto de turismo de
lujo[^12].

# El arrasamiento de los derechos de la población raizal tras el paso del Huracán Iota en Providencia

En el Caribe insular colombiano, concretamente en el Archipiélago de San
Andrés y Providencia, el 16 de noviembre de 2020, el Huracán Iota, una
tormenta ciclónica categoría 5, destruyó el 98 % de las edificaciones,
en la isla de Old Providence. Los dilemas asociados a una particular
"injerencia humanitaria", por parte del Estado colombiano que concentra
y saquea la ayuda humanitaria, expresa los grandes errores de una
histórica integración forzosa a través de la imposición de una cultura
andina e hispana y un modelo de desarrollo capitalista excluyente y
racista en un contexto de una cuestionable y represiva política colonial
de Integración nacional.

El pueblo raizal del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa
Catalina, en el Caribe Occidental, habitaba un extenso territorio marino
de más de 350 km^2^, que incluía cayos y bancos (Roncador, Quitasueño,
Albuquerque, Serrana y Serranilla) a tan solo, 220 km de la Costa caribe
nicaragüense y 775 km de la costa colombiana. Compartía con sus vecinos
del caribe costero e insular Nicaraguense, Costaricense, Panameño y
Hondureño, una cultura indigena-afro-anglo-caribe separada por las
porosas fronteras de los Estado Nación caribeños pero a la vez unidos
por su actividad como navegantes y a través de sus rutas de pesca
ancestral. Su población está ligada a esa región del Caribe Occidental
diversa donde aún hoy habitan varios pueblos originarios que se
despla­zaban en la antigüedad a las islas para la pesca de tortugas.

El primer establecimiento conocido en las islas en el siglo XVII, aun
cuando era reconocido territorio del Imperio español, va a ser el de New
Westminster en Old Town, en 1629, fundado por los puritanos ingleses que
llegarán en el barco *Seaflower,* y se tomarán a Old Providence. Esto
ocurrirá 10 años antes de la llegada del *Mayflower*, a la bahía de
Massachussets, donde fundarán New Providence, una de las primeras
colonias inglesas en lo que va a ser la Nueva Inglaterra. Como una
fortaleza natural, su puerto protegido por una larga barrera coralina va
a pensarse como el lugar estratégico de organización de las plantaciones
de tabaco y algodón[^13] que la Providence Island Company quería
extender en la costa occidental para intervenir y dividir el territorio
colonial del Imperio español, creando nuevas colonias protestantes de
habla inglesa en América Central. Esta zona, una de las principales
rutas de navegación de los españoles, va a convertirse en el lugar
estratégico para la captura de los barcos llenos del oro, que provenían
desde Cartagena, por parte de los bucaneros y piratas ingleses como
Henry Morgan que tenían patente de corso por parte de la reina Isabel I
y la armada inglesa[^14]. Los puritanos ingleses, sólo permanecerán once
años, hasta 1641 y serán desplazados por la armada española a quien le
será reconocido el nuevo dominio de las islas, en 1786.

Los primeros raizales reconocidos como los habitantes origi­narios de las
islas, de origen anglo-africano, van a provenir de los primeros
establecimientos esclavistas en plantaciones de algodón fundados a
mediados del siglo XVII y XVIII en San Andrés. La reocupación española y
las disputas interimperialistas, no van a impedir el afianzamiento de un
importante legado cultural caribeño que se va a expresar en su cultura,
su lengua y espiri­tualidad y van a confrontar a la distante e hispana
Gran Colombia. Sin embargo, con la adhesión "voluntaria" a Colombia en
1822, se inicia también lo que se denomina en las islas el proceso de
coloni­zación interna o "colombianización" que se va a caracterizar por
la imposición y subordinación a un modelo cultural, institucional,
económico, turístico, comercial y militar desde el interior de la región
andina. Uno de los problemas principales de la política de integración
nacional que va a afectar al pueblo raizal en el siglo XX, va a ser la
política de sobrepoblación de población continental con el
correspondiente despojo de su territorio, o que va a impactar en la
perdida del territorio y su autonomía[^15]. Con este proceso de
sobrepoblación continental del territorio va a operar sobre todo en la
isla de San Andrés, una estrategia de asimilación cultural de los
raizales a la forma de vida continental, en tanto los nuevos pobladores
van a buscar reproducir e imponer prácticas sociales y culturales y
modelos de urbanización del continente, extrañas al territorio raizal.
Para tal efecto, se va a disponer de mecanismos de dominación cultural
asociados a los sistemas educativos en idiomas español y la religión
católica, así como en las estructuras administrativas de gobierno.

La defensa de la lengua creole, la cultura y la arquitectura se va a
convertir, sin embargo, en uno de los mecanismos de resistencia y
confrontación con un Estado. En la isla de Providencia ante la
experiencia de la colombianización en la isla de San Andrés, la
comunidad ha confrontado los proyectos de expansión del aeropuerto y los
proyectos turísticos, logrando defender su territorio. El huracán Iota
se convierte en la excusa perfecta para la ocupación del territorio. La
Gestión del desastre después del huracán Iota va a imponer a la fuerza
este proceso de colombianización y colonia­lización de la cultura, que
sin embargo se resiste a desaparecer[^16].

Los instrumentos internacionales de derechos humanos, como la
Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos
Indígenas (2007)[^17], han reconocido las injusticias históricas que los
raizales del archipiélago de San Andrés y Providencia, han afrontado por
la "colombianización" del territorio que no ha respetado su derecho a la
libre determinación y al autogobierno. A partir de profundizar las
políticas migratorias de población desde el centro del país a las islas,
la isla de San Andrés va a convertirse en una de las más densamente
pobladas del Caribe, convirtiendo a la población raizal en una minoría
en su propio territorio. A partir de distintos momentos de apropiación
del territorio insular por parte de la migración continental, se han
generado los procesos de desterritorialización durante el siglo XX, en
las zonas de desarrollo turístico y comercial, generado por la avanzada
del modelo del Puerto Libre, como un proceso de incorporación del
Archipiélago al Desarrollo Nacional a través del comercio y la
imposición de un régimen político/ administrativo/ educativo desde
Bogotá en lengua española, lo que va a profundizar el conflicto y la
resistencia del pueblo raizal asentado en núcleos culturales y
religiosos de habla inglesa y creole[^18]. En la isla de Providencia,
desde donde se venía resistiendo al modelo de colonización impuesto en
San Andrés durante el siglo XX, el paso del Huracán Iota fue una
oportunidad para que el Estado intervenga ante la situación de
"desastre" en procesos de arrasamiento cultural, negándole a la
población el respeto a disentir, proponer y decidir el rumbo del proceso
de reconstrucción de su tejido social, cultural y territorial.

En la atención post-desastre, el Estado colombiano decide en primer
lugar ocupar militarmente las islas y orientar las donaciones nacionales
e internacionales hacia el mantenimiento de un enjambre de funcionarios,
fuerzas militares y de policía, procedentes de Bogotá, y ordena sacar a
toda la población de la isla de Providencia. Ante la negativa de la
población a salir de la isla, decide agudizar sus condiciones de
vulnerabilidad. Reconstruye algunos hoteles para el alojamiento de
policías, militares y funcionarios públicos, afectando el acceso a agua
potable, salud y alimentación a la población local, mientras que las
condiciones de vulneración de derechos fundamentales (tenencia de la
tierra, vivienda, educación, cultura, servicios públicos) de la
población raizal se agravan. En su mayoría, tuvieron que permanecer uno
o dos años en carpas, en especial las personas mayores, sin ser
atendidos adecuadamente, otras tuvieron que salir. Al día de hoy, tres
años después la isla no cuenta con hospital y edificios educativos.

La expansión rápida de megaproyectos de infraestructura (dragado de
fondos marinos para la entrada de grandes embarcaciones) nuevos
proyectos turísticos, la compra de tierras, la ampliación del Puerto y
el Aeropuerto, para ampliar el acceso de un turismo masivo, así como el
Proyecto de Construcción de una nueva Base Militar, a la que se ha
opuesto la población local, dan cuenta de sus estrategias de
resistencia, que logra impedir la construcción de la base militar en la
cooperativa de pescadores, y el nuevo intento de reintegración forzosa
que sin embargo, afectó las condiciones económicas, sociales,
ambientales, culturales y territoriales de una población que
históricamente ha luchado por la defensa de su patrimonio cultural. Una
nueva injerencia "humanitaria", acompañada de conglomerados de
construcción de vivienda popular urbana, va a imponer materiales y
proyectos arquitectónicos extraños a la cultura isleña, agravando los
conflictos asociados a la defensa del patrimonio cultural, material,
emocional, físico e intangible y sus derechos de autodeterminación en el
mari/terri/torio ancestral del Caribe Occidental.

Como el proceso de reconstrucción de la infraestructura de la isla no
fue tenido en cuenta el pueblo raizal ni mucho menos una de sus
principales expresiones culturales como lo es la arquitectura raizal,
una técnica de construcción que los raizales han perfeccionado a lo
largo de 500 años y que varias construcciones patrimoniales que
permanecieron en pie fueron demolidas en el proceso de reconstrucción la
Veeduría Cívica de "Old Providence", en representación del pueblo raizal
de las islas de Providencia y Santa Catalina, solicitó mediante acción
de tutela la protección de sus derechos fundamentales y los del pueblo
raizal a la vivienda digna, agua potable, saneamiento básico, ambiente
sano, salud, acceso a la información pública, consulta previa e
identidad cultural. Después de haber perdido en primera y segunda
instancia, finalmente, la Corte Constitucional por medio del Control de
Constitucionalidad en diciembre 2022 revocó tal sentencia y ordenó
proteger los derechos a la autodeterminación del pueblo raizal de
Providencia. Lo anterior, al considerar que la Presidencia de la
República, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de
Desastres (en adelante UNGRD), el Ministerio del Interior y el
Ministerio de Vivienda vulneraron estos derechos en la planeación y
ejecución del plan de reconstrucción integral de las islas de
Providencia y Santa Catalina. Debido a esta sentencia hoy en las islas
se está haciendo el balance de la reconstrucción con el nuevo gobierno.

El efecto compuesto del impacto del huracán Iota y el COVID 19, como
crisis del modelo antropogénico, profundizó sin embargo aún más la
situación de dependencia con el continente, producto del modelo
histórico de desarrollo colonial, que toca el derecho a una justicia
alimentaria, ecológica y climática que ha impedido el diálogo de
conocimientos, experiencias entre diversos pueblos del caribe que
convergen en diversos saberes y formas de relacionamiento, y por ende
con otras ontologías que proponen alternativas al modelo de desarrollo
nacional-colonial.

El desafío de la reconstrucción de las islas en el Caribe y de su
patrimonio cultural y ambiental, y el diálogo con otras experiencias
caribeñas supone discutir críticamente y problematizar las políticas
coloniales de re-construcción, así como las políticas de "injerencia
humanitaria" en un contexto de vulnerabilidad climática extrema se
contraponen con las iniciativas de justicia climática y de defensa de su
patrimonio cultural y social de los pueblos en el caribe insular y
costero. La autodeterminación de los pueblos, y el valor social y
simbólico de su arquitectura que es además patrimonio urbano de madera
de la región Caribe involucra una dimensión histórica y afectiva de
relaciones con el territorio, no fue considerada en el proceso de
reconstrucción en las islas[^19].

# La voz de los providencianos en el Tribunal Internacional de Desastres, Quito, 2022

El caso de Old Providence, fue presentado en el Tribunal Ético
Internacional de Desastres, celebrado en Quito el 18 de octubre 2022
organizado por Acción Ecológica y la Fundación Pro-defensa de la
Naturaleza y sus Derechos. En el Tribunal se presentaron los casos y se
escucharon las voces de líderes de la Veeduría Cívica y de la Federación
de Pescadores de Providencia (incluido Josefina Huffington y Edgar Jay)
así como de las comunidades afectadas, académicos y activistas, llegando
a un Dictamen final[^20]. Allí se recogieron las demandas de las
comunidades que fueron presentadas a los diferentes gobiernos[^21].
Recogimos en la isla de Providencia las declaraciones de los líderes que
fueron presentados en el Tribunal y a partir de las reuniones,
entrevistas y documentos de discusión se recogieron las propuestas para
el Tribunal.

Estas fueron las demandas de la población de Providencia presentadas al
tribunal Internacional de Desastres:

1.  Que se respete el derecho de autodeterminación de los pueblos en su
    proceso de reconstrucción: El pueblo Raizal organizado y su apoyo en
    la Diáspora. En el territorio marino e insular del Archipiélago de
    San Andrés y Providencia como territorio étnico.
2.  Que se desarrollen medidas preventivas y que la gestión climática
    articule conocimiento tradicional raizal y ciencia y transversalizar
    la acción climática con ordenamiento territorial de acuerdo con los
    principios de la Reserva de Biosfera del Archipiélago.
3.  Que se apoye la iniciativa de la Gran reserva de Biosfera
    "Seaflower" con los pueblos de Jamaica, Honduras, Nicaragua,
    Colombia, Costa Rica, Panamá, y sus conocimientos, la gestión
    ambiental y las prácticas de los ecologismos populares en el Caribe
    Occidental, en el ecosistema marino-costero con mayor biodiversidad
    del hemisferio occidental, para afrontar la crisis socio-ambiental,
    alimentaria y climática.
4.  Que se reconstruyan las casas patrimoniales, los edificios públicos,
    colegios, y hospitales, la infraestructura de comunicaciones, y se
    garantice el acceso a agua potable utilizando los conocimientos
    ancestrales en San Andrés y Old Providence.
5.  Que se proteja y preserve el patrimonio estético, social, cultural,
    valores funcionales e históricos, integridad, autenticidad y
    veracidad cultural del Patrimonio de Madera para que el espíritu de
    la vida y cultura del Caribe se mantenga salvaguardando tradiciones
    únicas de arquitectura que combinadas con técnicas anti-huracanes y
    antisísmicas, conserven espacios y conjuntos históricos, validando
    expresiones y formas de habitar, pensar y expresar, un entorno
    caribeño.
6.  Que se reconozca y apoye las prácticas ancestrales de producción de
    alimentos, intercambio y conservación de semillas propias, entre los
    pueblos del Caribe Occidental.
7.  Que se respete la Consulta Previa a la comunidad raizal que negó la
    base Militar en el arroyo Bowden, lugar donde hace más de dos años
    sesiona el campamento de la Dignidad de la Federación de Pescadores
    de Providencia.
8.  Que se respete el derecho a la pesca ancestral y se prohíba la pesca
    industrial que amenaza su existencia y sobrevivencia como pueblo.
9.  Que se investigue el fallido proceso de reconstrucción que arrasó
    con la cultura ancestral y causó un "Etnocidio" en Providencia. Que
    se sancione a los culpables del saqueo y robo del siglo (recursos
    públicos y de donación) de los recursos de la reconstrucción.

El Tribunal "Tiempo de Desastres" fue presidido por Carolina Portaluppi.
Ese Tribunal tiene como antecedente el Tribunal de Derechos de la
Naturaleza que sesiona de manera informal en cada Cumbre Climática. Es
una Institución conformada por ciudadanos que tiene un carácter
Internacional que investiga y publicita las violaciones de derechos de
la naturaleza. Durante el desarrollo de este Tribunal orientado al
análisis de la gestión de los desastres, se escucharon diversos
testimonios de testigos, entre ellos varios líderes sociales, que van a
presentar los casos relacionados con problemas de desbordamientos y
deslaves en Ecuador, terremoto en Haití, huracán en Providencia,
incendios en Chile y Argentina, en un mundo que enfrenta una crisis
climática y ambiental, y un deterioro de la naturaleza sin precedentes.
Se analiza en este Tribunal el rol del Estado, su respuesta, acciones y
omisiones frente a los desastres así como la responsabilidad de las
Empresas, que han generado un impacto. Durante la Audiencia, los
Comisionados (Karen Ardiles, Jorge Campanini, Horario Machado, Camila
Moreno, Ricardo Buitrón, Catalina Toro-Pérez, Ramón Vera-Herrera,
Carolina Viola e Ivonne Yánez) constatamos que hay comunidades humanas
más vulnerables a los desastres que otras, debido a la clase (que afecta
sus ingresos, cómo viven y dónde), género, origen étnico, al grupo de
edad al que pertenecen, el lugar donde vive; el acceso a bienes,
servicios, al conocimiento y la información. Es así como algunas
poblaciones se ven afectadas de manera desproporcionada.

Los siguientes párrafos corresponden a apartes de la entrevista (video)
a Josefina Huffington, líder providenciana que fue presentada en el
Tribunal de Desastres en Quito:

> "El huracán que azotó a Providencia fue de categoría 5. Ninguno de
> nosotros imaginábamos que unos vientos podían tener esa capacidad de
> destrucción. Al día siguiente del huracán, la isla parecía que había
> sido calcinada. Toda la vegetación se fue. El huracán arrancó
> íntegramente las hojas de las palmeras \[...\] El Estado colombiano
> cometió un acto de irresponsabilidad, porque ellos supieron que el
> huracán se venía. Todos sabíamos que estamos en la ruta del huracán y
> no se tomaron las medidas preventivas. Lo que sucedió aquí fue un
> crimen y un arrasamiento de la cultura \[...\] Hace rato que estamos
> hablando del campo climático y sus medidas de mitigación. Los no se ha
> hecho nada \[...\] Lo que hicieron con el tema de la reconstrucción
> fue un etnocidio y un gran robo. Se convirtió en la caja menor del
> gobierno para las campañas electorales. La unidad de riesgo adscrita a
> la Presidencia de la República, no fue creada para atender a la
> población afectada, porque a nombre de la emergencia, el proceso de
> contratación no tuvo que pasar por todos los pasos burocráticos que se
> requiere normalmente, eso profundizó la corrupción. \[...\] El Estado
> colombiano a través de la oficina de gestión de riesgos asignó 1,8
> billones de pesos para la reconstrucción de las islas luego de los
> huracanes Eta y Iota, pero lo que se hizo fue implementar una agenda
> secreta, para militarizar el territorio y apropiarse de él. Fue el
> presupuesto de Providencia para más de 20 años. Ahí están las
> evidencias de que el propósito no fue la atención de la población que
> vivió un desastre sino de hacer negocios \[...\] ¿Dónde están, dos
> años después del huracán, los refugios y albergues anti-huracanes, que
> se dijo que se iban a hacer? Se habló de 17 refugios y sólo hay 3. No
> se reconstruyó el hospital, que es lo primero que se debe hacer;
> tampoco las líneas de abastecimiento de alimentos, de agua o los
> colegios \[...\] Lo primero que hicieron fue instalar bien al personal
> burocrático que vino a trabajar en la reconstrucción. Fueron más de
> 1.000 personas que consumieron todos los alimentos que llegaban, al
> destruir ellos mismos los sistemas de almacenamiento de agua potable
> que teníamos en las cisternas, nos afectaron su acceso. Se instalaron
> en las casas que quedaron en pie y reconstruyeron los primeros hoteles
> para ellos[^22]."

En el contexto del procedimiento del Tribunal de Desastres, se interroga
a los testigos en los casos presentados. En el caso de Providencia, como
los líderes no pudieron viajar, sus videos y declaraciones fueron
ampliamente distribuidos. Traje y presenté los videos de los testimonios
de Josefina Huffington y Edgar Jay. Por esta razón la Fiscal decide
preguntarme a mí, más detalles del caso, ya que yo he acompañado el
seguimiento al proceso de la reconstrucción de Providencia, en Colombia.

> \_Fiscal: ¿Colombia cuenta con asistencia temprana con respecto a
> huracanes? Porque como cuenta Edgar Jay[^23], el gobierno conocía la
> situación, sin embargo, no hubo un sistema de alarma para avisar a la
> población.

> \_Catalina Toro Pérez (CTP): Uno de los dramas de esta catástrofe
> humana es la desconexión que las islas tienen con respecto a las redes
> de internet y transporte aéreo y marítimo, con el centro del país.
> Desde donde se desconocen las problemáticas en las islas. Se tenía
> información del paso del huracán desde el centro de detección de los
> EEUU. Pero en las islas con una inestable conexión y la ausencia de
> medidas de prevención, los isleños tuvieron condiciones mínimas de
> comunicación. No sabían que venía un huracán categoría 5. La Unidad de
> Riesgos colombiana mandaba informes a través de Twitter, un sistema al
> que no tienen acceso las comunidades en las islas. Después del huracán
> la población, tiene un sistema de conexión de internet cada vez más
> precario. Una de las maneras de dominar este pueblo que es fuerte y
> unido, fue desconectarlo del mundo. Una de las maneras, fue a través
> del bloqueo de la información de la Unidad de Riesgo encargada de la
> prevención. Dos años después del huracán, no se conocía el plan de
> reconstrucción, no hay hospital, no hay colegios, casas de mala
> calidad y un arrasamiento de la cultura arquitectónica. El gobierno
> derrumbó los edificios emblemáticos de madera que eran patrimonio
> arquitectónico y que sobrevivieron, para imponer nuevas edificaciones
> urbanas, impuestas por empresas constructoras de Bogotá.

> \_Fiscal: Hay distintas modalidades de hacer la reparación por
> desastres. A veces es el Estado, en el caso de Colombia hay una
> tradición de delegar al sector privado, en este caso ¿cuál fue el
> modelo institucional para el proceso de recuperación en las islas?

> \_CTP: En Colombia, de manera ilegal nombraron a una Gerente de la
> reconstrucción que vinculó a las constructoras privadas y empresas de
> servicios, provenientes de Bogotá y Medellín. Usurparon las funciones
> de la Gobernación y el municipio. Es importante señalar que en
> Providencia existía un ordenamiento territorial desde el 2000
> coherente con la declaración de reserva de biósfera y área marina
> protegida que no fue tenido en cuenta. El gobierno de Duque, llegó a
> atender el desastre, con 500 bolsas negras para recoger cadáveres y
> ordenó que saliera toda la población sobreviviente, pero la población
> se quedó defendiendo su territorio en condiciones muy precarias. El
> gobierno no consultó a la comunidad organizada ni la experiencia que
> existe en el Caribe. La diáspora raizal mandó ayuda desde el exterior,
> pero el gobierno colombiano bloqueó la entrega de las ayudas, para
> ejercer el control de la población. Mucha gente permaneció en carpas
> casi dos años después del huracán.

> \_Fiscal: ¿Quién está detrás de esta agenda?

> \_CTP: Es la agenda del colonialismo y del despojo, esta agenda está
> ubicada en puntos estratégicos del Caribe. Consiste en militarizar,
> desplazar a la población como sucedió en Barbuda, para abrir grandes
> proyectos hoteleros. Evitar construir obras públicas como colegios y
> hospitales, para obligar a la gente a salir de su territorio. Hay
> muchos intereses de empresas petroleras en el área. Y, profundizar el
> modelo de pesca industrial, que puede arrasar con una zona de reserva
> de biosfera importante y la cultura ancestral de pesca. Por ellos los
> pescadores se organizaron y construyeron una "guardia raizal", como la
> guardia indígena para defender su territorio y sus derechos de
> autodeterminación. En sus conocimientos ancestrales están las claves
> de esta resiliencia climática de los pueblos del Caribe.

Este Tribunal como lo hemos anotado más arriba tiene un carácter
político y simbólico: El mismo está conformado por ciudadanos y sus
antecedentes son los Tribunales de Derechos de la Naturaleza que
sesionan de manera paralela en las Cumbres Climáticas como la de París
en 2015. En él se analizan casos de impactos ambientales a nivel
mundial, asisten comunidades locales como testigos y asisten algunos de
los representantes de los Estados en las asambleas de las conferencias
de las partes, académicos y ONGs. En general hay mucho cubrimiento
periodístico. El dictamen es leído por la secretaria del Tribunal, y
luego enviado como un Veredicto a los Estados en donde se plantea
responsabilidades y acciones muy concretas. Este es el primer Tribunal
de Desastres que sesiona antes de la Instalación del Congreso de
Ecología Política. Para la comunidad providenciana la visibilización
internacional de su problemática relacionada con el difícil proceso de
reconstrucción, le permite generar presión sobre el Estado colombiano,
de manera tal que cumpla con su deber y de la misma manera se ve
obligado a concertar con la comunidad tanto la reparación de sus
viviendas, como la construcción de nuevos proyectos culturales,
educativo y de infraestructura.

# Conclusión

En medio de las luchas y el cambio a un Gobierno progresista en Colombia
que se ha acercado a las islas y a su realidad, la comunidad raizal se
ha ganado la acción de tutela que reconoce la violación de los derechos
fundamentales del pueblo raizal en el proceso de reconstrucción por
parte del Estado colombiano y el gobierno anterior. Lo que significa
realizar una nueva fase de consulta previa que revise y repare los
procesos de reconstrucción en común acuerdo con la comunidad. Después de
haber perdido en primera y segunda instancia, finalmente, la Corte
Constitucional colombiana le da la razón a la comunidad raizal de
Providencia y ordena proteger sus derechos a la autodeterminación. ¿Cómo
se concretará este fallo? Por lo pronto los funcionarios del nuevo
gobierno están yendo a las islas a escuchar a la comunidad, y algunos
isleños han sido nombrados en embajadas en Guyana, Jamaica, Trinidad y
Tobago con miras a fortalecer las redes caribeñas. Otros grupos han
podido construir una estrategia de gestión de riesgos participativa con
la comunidad y algunas islas vecinas, pero aún no se concreta en un
apoyo gubernamental a largo plazo. Se sueña con una Reserva de Biosfera
entre todos los países de la región del Caribe Occidental, para proteger
la tercera barrera coralina más larga del mundo después de la de
Australia y Belice, pero hay muchos intereses en juego, alrededor del
petróleo y gas marinos. El Mar Caribe colombiano excepto el
archipiélago, está entregado a concesiones petro­leras y marinas.

Como en el proceso de reconstrucción de la isla no fue tenido en cuenta
la voz y cultura del pueblo raizal en sus principales expresiones como
su arquitectura, y que varias construcciones patrimoniales que
permanecieron en pie fueron de demolidas en el proceso de
reconstrucción, la Veeduría Cívica de "Old Providence", en
representación del pueblo raizal de las islas de Providencia y Santa
Catalina, coloca la acción de tutela de protección de sus ­derechos
fundamentales y los del pueblo raizal a la vivienda digna, a sus
edificios patrimoniales, al acceso a agua potable, saneamiento básico,
ambiente sano, salud, acceso a la información pública, consulta previa e
identidad cultural. Se espera un nuevo fallo en 2023 en relación a
construcciones específicas como los colegios. Con este fin, el del
fortalecimiento de la memoria y prácticas de la Arquitectura ancestral,
el grupo de investigación Derecho y Política Ambiental que incluye
estudiantes de pregrado y postgrado, dirijó, preparó este video y
algunos podcasts en edición que están ya en la red: Stronger Caribbean
Together for Land, Food & Climate Justice[^24].

El ambiente político en Colombia no es fácil. Los pescadores ancestrales
hoy confrontan la pesca industrial y tienen comunicación directa con el
gobierno central. Pero los poderes transnacionales, económicos y
políticos continúan rigiendo los gobiernos locales. Sin embargo, la
comunidad providenciana continúa organizada y resistiendo, defendiendo
su territorio, dándonos lecciones de resiliencia y fortaleza.

[^1]: El Tribunal Ético Internacional de Desastres, celebrado en Quito
    el 18 de octubre de 2022 fue organizado por Acción Ecológica y la
    Fundación Pro-defensa de la Naturaleza y sus Derechos
    (https://www.naturalezaconderechos.org/quienes-somos/)

[^2]: Klein, N. (2007) *The Shock Doctrine: The Rise of Disaster
    Capitalism.* Allen Lane. Metropolitan Books.

[^3]: Klein, N. (2007) "Introduction: Blank is Beautiful: Three Decades
    of Erasineg and Remaking the World". En *The Shock Doctrine: The
    Rise of Disaster Capitalism*. p. 10.

[^4]: Martínez, E. (2023) "Introducción". *En Tiempo de Desastres.
    Investigaciones Comunitarias de la Naturaleza*. Tomo III. Action
    Solidarité Tiers Monde. Acción Ecológica. Naturaleza con Derechos.
    p. 6; Borja, C. (2023) "Territorios de Sacrificio en Quito: El caso
    del barrio Santa Clara del Común". *En Tiempo de Desastres.
    Investigaciones Comunitarias de la Naturaleza*. Tomo III. Action
    Solidarité Tiers Monde. Acción Ecológica. Naturaleza con Derechos.
    p. 14; Pacari, R. (2023) "El Aluvión en la Maná-Cotopaxi". *En
    Tiempo de Desastres. Investigaciones Comunitarias de la Naturaleza*.
    Tomo III. Action Solidarité Tiers Monde. Acción Ecológica.
    Naturaleza con Derechos. p. 23; Serapio, L.P. (2023) "Las
    inundaciones en la cuenca baja del río Guayas y sus efectos en el
    territorio del cantón Vinces". *En Tiempo de Desastres.
    Investigaciones Comunitarias de la Naturaleza*. Tomo III. Action
    Solidarité Tiers Monde. Acción Ecológica. Naturaleza con Derechos.
    p. 42.

[^5]: Toro Pérez. C, Hernandez, J.D., Rodríguez, L. (2024) "Desafíos
    para la Conservación del Patrimonio Cultural y Arquitectónico en el
    Caribe Insular, en un contexto de Crisis climática. El Caso de Old
    Providence". ICCROM Centro Internacional de Estudios de Conservación
    y Restauración de los Bienes Culturales, Roma; Toro Pérez, C. (2023)
    "Capitalismo del Desastre y proyectos de despojo cultural y
    territorial en Old Providencia. Colombia Insular caribeña". *En
    Tiempo de Desastres*. Action Solidarité Tiers Monde. Acción
    Ecológica. Naturaleza con Derechos. p. 122.

[^6]: Bravo, E. ed. (2023) "Dictamen del Tribunal Tiempo de Desastres".
    En *Tiempo de Desastres. Investigaciones Comunitarias de la
    Naturaleza.* Tomo III. Action Solidarité Tiers Monde. Acción
    Ecológica. Naturaleza con Derechos. p. 184; Klein, N. (2018). *The
    Battle for Paradise: Puerto Rico Takes on the Disaster Capitalists.*
    Chicago. Haymarket Books; Klein, N. y Brown, A. (2018). "Robert de
    Niro Accused of Exploiting Hurricane Irma to Build Resort in
    Barbuda". *The Intercept* (January, 2018),
    [\<https://theintercept.com/2018/01/23/robert-de-niro-\>
    barbuda-hotelhurricane-irma/](https://theintercept.com/2018/01/23/robert-de-niro-%20barbuda-hotelhurricane-irma/);
    Bonilla, Y. (2020) "The Coloniality of Disaster: Race, Empire and
    the Temporal Logics of Emergency in Puerto Rico, USA". *Political
    Geography*, vol. 78; Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de
    Desastres 2015--2030,
    <https://www.unisdr.org/files/43291_spanishsendaiframeworkfordisasterri.pdf>

[^7]: Relator Especial sobre la cuestión de las obligaciones de derechos
    humanos relacionadas con el disfrute de un medio ambiente sin
    riesgos, limpio y saludable, y sostenible. Informe A/HRC/46/28
    (2021).

[^8]: "¿Está el cambio climático haciendo los huracanes más potentes?
    Esto dice la Ciencia", *El País* (octubre, 2022),
    <https://elpais.com/america-futura/2022-10-04/esta-el-cambio-climatico-haciendo-los-huracanes-mas-potentes-esto-dice-la-ciencia.html>;
    "Energia para Ian, frío tras el paso de Fiona" en
    <https://ciencia.nasa.gov/energia-para-ian-frio-tras-el-paso-de-fiona>,
    Nasa Ciencia (septiembre, 2022).

[^9]: Seitenfus, R. (2015) *L'échec de l'aide internationale à Haïti.
    Dilemmes et égarements*. Éditions de l´Université d´État d´Haiti;
    Chalmers, C. (2023) "Terremoto en Haití y el Capitalismo del
    desastre". En Tiempo de Desastres. Investigaciones Comunitarias de
    la Naturaleza. Tomo III. Action Solidarité Tiers Monde. Acción
    Ecológica. Naturaleza con Derechos. p. 157

[^10]: Chalmers, C. (2023) "Terremoto en Haití y el Capitalismo del
    desastre". *En Tiempo de Desastres. Investigaciones Comunitarias de
    la Naturaleza*. Tomo III. Action Solidarité Tiers Monde. Acción
    Ecológica. Naturaleza con Derechos.

[^11]: Klein, N. y Brown, A. (2018). "Robert de Niro Accused of
    Exploiting Hurricane Irma to Build Resort in Barbuda". *The
    Intercept.*

[^12]: Algunos de estos casos los presentan los mismos líderes y
    profesionales de organizaciones sociales en las islas afiliados a la
    red en los diferentes encuentros y webinars que se han organizado.
    Ver:
    <https://strongercaribbeantogether.org/questioning-disaster-capitalism-in-the-caribbean>.

[^13]: Parsons, J. J. (1964) San Andrés y Providencia. *Una geografía
    histórica de las islas colombianas del mar Caribe*. Banco de la
    República, Bogotá, p. 22.

[^14]: Feiling, T. (2018) *The Island that Disappeared*, National
    Portrait Gallery, London.

[^15]: Sus orígenes pueden remontarse al año 1912 cuando el gobierno de
    ese entonces autorizó conceder pasajes gratuitos en buques
    nacionales a familias de cuatro o más personas que quisieran
    radicarse en el Archipiélago.

[^16]: Según la socióloga Dilia Robinson Saavedra, la identidad raizal
    está dada por su territorialidad insular, "un conjunto de
    sentimientos definidos por el aislamiento", y por "costumbres,
    hábitos y otras manifestaciones que los hace diferentes del resto de
    colombianos de tierra firme, aun de sus más próximos vecinos del
    gran Caribe". De ahí que la raizal sea una cultura
    afro-anglo-antillana, que su iglesia sea la bautista y su idioma se
    catalogue como creole, un inglés con acento africano y rastros
    francófonos. "Para los raizales el valor \[del creole\] está
    centrado en sus raíces del idioma inglés y de algunos fonemas de
    antiguas lenguas africanas, el primero les permite comunicarse con
    los angloparlantes y lo segundo mantiene viva la ascendencia
    africana," escribe Robinson Saavedra ten el texto "Pueblo raizal en
    Colombia," donde también menciona otro elemento distintivo: la
    arquitectura raizal. En texto inédito. "Pueblo Raizal en Colombia,"
    <https://xdoc.mx/preview/pueblo-raiza-en-colombia-universidad-del-rosario-5e40694e09c23>

[^17]: Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los
    pueblos indígenas, ONU, 13 septiembre 2007,
    <https://www.un.org/esa/socdev/unpfii/documents/DRIPS_es.pdf>

[^18]: Livingston, G. (2015). "Los procesos de lucha por el territorio y
    el lugar del pueblo raizal". *Revista Cuadernos del Caribe*. No. 20.
    pp. 75-81.

[^19]: En 2003, la UNESCO convocó una reunión de expertos en Guyana
    cuyas conclusiones se recogieron en la Declaración de Georgetown,
    que alertaba sobre la necesidad de crear un marco legal de
    protección, animar la formación e investigación, así como promover
    una conservación y gestión adecuada creando una red temática
    regional de seguimiento. La Declaración de Georgetown, reconoce la
    arquitectura de madera en el Caribe como patrimonio cultural
    ancestral. UNESCO World Heritage Center. "Caribbean Wooden
    Treasures. Proceedings of the Thematic Expert Meeting on Wooden
    Urban Heritage in the Caribbean Region". Georgetown Guyana. 4-7
    febrero 2005. Esta Declaración está en relación con la Convención
    sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural:
    UNESCO, "[Convención sobre la protección del patrimonio mundial,
    cultural y
    natural](https://whc.unesco.org/archive/convention-es.pdf)."
    Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para
    la Educación, la Ciencia y la Cultura, en su 17a, reunión celebrada
    en París del 17 de octubre al 21 de noviembre (1972),
    <https://whc.unesco.org/archive/convention-es.pdf>

[^20]: El Dictámen, consiste en un documento formal, que presenta y
    resume los casos presentados, los argumentos expuestos y produce un
    veredicto que lo expone una fiscal asignada para este rol. En la
    elaboración de este documento, de carácter simbólico, elaborado por
    la Secretaria del tribunal en este caso Elizabeth Bravo, participan
    los Comisionados asistentes. Este documento es entregado a los
    Gobiernos expresando una sanción política y simbólica. Fundación
    Pro-defensa de la Naturaleza y sus Derechos. "Dictámen" Naturaleza
    con Derechos. 19 de octubre 2022.
    <https://www.naturalezaconderechos.org/wp-content/uploads/2022/11/Desastres-dictamen.doc.pdf>

[^21]: Fundación Pro-defensa de la Naturaleza y sus Derechos. "Tribunal
    Tiempo de Desastres" Naturaleza con Derechos, octubre 19, 2022,
    <https://www.naturalezaconderechos.org/tribunal-tiempo-de-desastres/#more-17066.>
    Ver el video del Tribunal en
    [https://www.facebook.com/AccionEcologicaEc/videos/837524720764031/#](https://www.facebook.com/AccionEcologicaEc/videos/837524720764031/)

[^22]: Apartes de las Declaraciones de Josefina Huffington líder de la
    Veeduría Cívica de Providencia para el Tribunal de Desastres
    celebrado en Quito.

[^23]: Declaración de Edgar Jay en el Tribunal de Desastres en Quito,
    2022.

[^24]: Toro Pérez, C. et al. (2022) Video: Arquitectura, Uso Tradicional
    de la Madera: Patrimonio y Cultura Raizal en Old Providence después
    del Huracán
    Iota: <https://strongercaribbeantogether.org/the-case-for-reclaiming-ancestral-architectural-knowledge>
