Este artículo busca presentar
los principales elementos teóricos y conceptuales del “capitalismo
del desastre” y sus manifestaciones en el Caribe en un contexto
neo-colonial. A partir del caso del paso del Huracán IOTA en la
Isla de Providencia (Colombia) en noviembre de 2020, presentó las
consecuencias derivadas de una gestión estatal centralizada,
burocrática y excluyente de la población local, durante el proceso
de reconstrucción. Muestro cómo las políticas estatales después
del huracán han devastado los derechos de la población raizal
local y, luego, doy cuenta de una convocatoria de un Tribunal de
justicia popular de la que formé parte como Comisionada para
presentar el caso de Providencia, en Quito (Ecuador) en 2022,
denominada “Tribunal Internacional de Desastres”El Tribunal Ético Internacional de Desastres,
celebrado en Quito el 18 de octubre de 2022 fue organizado por
Acción Ecológica y la Fundación Pro-defensa de la Naturaleza y sus
Derechos
(https://www.naturalezaconderechos.org/quienes-somos/)
. Allí se expresó, a través de las voces de Josefina
Huffington y Edgar Jay, dos líderes y activistas de Providence,
claramente el agravio y el reclamo de justicia de la población
raizal. Josefina Huffington es líder raizal de la Veeduría Cívica
de Providencia, un movimiento social local. Edgar Jay es
presidente de la federación de pescadores y fundador de I-fish
organización de pescadores.
Capitalismo del desastre, huracanes y neocolonialismo en el Caribe
“El Capitalismo del desastre”
es definido como la explotación de los desastres naturales o
producidos por el hombre, como huracanes y terremotos, guerras y
crisis económicas por parte de corporaciones financieras,
turísticas e inmobiliarias, desconociendo voces y prácticas
ancestrales de comunidades localesKlein, N. (2007) The Shock Doctrine: The Rise
of Disaster Capitalism. Allen Lane. Metropolitan Books.
. Término acuñado por Noemi Klein en su célebre
Doctrina del Shock permite explicar cómo las clases
dominantes, la clase corporativa, y los gobiernos realizan
acciones para beneficiarse directa o indirectamente de los
desastres y su riesgo y de paso aprovechar para reformar los
sistemas educativos, de salud y en general transformar a las
poblaciones locales que no fueron desplazadasKlein, N. (2007) “Introduction: Blank is
Beautiful: Three Decades of Erasineg and Remaking the World”. En
The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism.
p. 10.
. Ella va a demostrar como una combinación de miedo
y desorden va a posibilitar nuevas oportunidades para borrar y
construir nuevas sociedades más acordes al modelo capitalista de
mercado. El Caso del Golpe de Estado Chileno, la invasión a Irak y
la intervención tras el paso del Huracán Katrina en New Orleans,
permiten entender las cruzadas de apertura al libre mercado, en la
gestión de los desastres.
Los desastres se caracterizan
como situaciones extremas que imponen cambios de prácticas, de
rutas y de modos de vida. Los desastres climáticos imponen y
convierten “zonas de sacrificios” en los lugares en donde ocurren
y profundizan los impactos de las actividades antrópicas. Los
deslaves, inundaciones, represamiento de ríos, incendios
forestales y derrames petroleros, alteran las formas como los
grupos humanos se relacionan con la naturaleza y, en los
escenarios políticos, la “gestión del riesgo” desata abusos,
imposiciones arbitrarias y corrupción, lo que genera enormes
impactos sociales y territorialesMartínez, E. (2023) “Introducción”. En Tiempo
de Desastres. Investigaciones Comunitarias de la Naturaleza.
Tomo III. Action Solidarité Tiers Monde. Acción Ecológica.
Naturaleza con Derechos. p. 6; Borja, C. (2023) “Territorios de
Sacrificio en Quito: El caso del barrio Santa Clara del Común”.
En Tiempo de Desastres. Investigaciones Comunitarias de la
Naturaleza. Tomo III. Action Solidarité Tiers Monde. Acción
Ecológica. Naturaleza con Derechos. p. 14; Pacari, R. (2023) “El
Aluvión en la Maná-Cotopaxi”. En Tiempo de Desastres.
Investigaciones Comunitarias de la Naturaleza. Tomo III.
Action Solidarité Tiers Monde. Acción Ecológica. Naturaleza con
Derechos. p. 23; Serapio, L.P. (2023) “Las inundaciones en la
cuenca baja del río Guayas y sus efectos en el territorio del
cantón Vinces”. En Tiempo de Desastres. Investigaciones
Comunitarias de la Naturaleza. Tomo III. Action Solidarité
Tiers Monde. Acción Ecológica. Naturaleza con Derechos.
p. 42.
. Los eventos naturales extremos como los
terremotos, tsunamis o huracanes provocan desastres, pero su
atención impacta de manera profunda a las poblaciones más
vulnerables. En la mayoría de casos, sus efectos corresponden a
las actividades económicas que se llevan a cabo en los territorios
afectados, y en la forma como los Estados manejan estos eventos.
Son diversos los temas que deben observarse en un desastre: las
muertes, los desplazamientos y desgarramientos del tejido social,
las pérdidas de vivienda, la pérdida de referentes identitarios,
de su patrimonio material e inmaterialToro Pérez. C, Hernandez, J.D., Rodríguez, L.
(2024) “Desafíos para la Conservación del Patrimonio Cultural y
Arquitectónico en el Caribe Insular, en un contexto de Crisis
climática. El Caso de Old Providence”. ICCROM Centro Internacional
de Estudios de Conservación y Restauración de los Bienes
Culturales, Roma; Toro Pérez, C. (2023) “Capitalismo del Desastre
y proyectos de despojo cultural y territorial en Old Providencia.
Colombia Insular caribeña”. En Tiempo de Desastres.
Action Solidarité Tiers Monde. Acción Ecológica. Naturaleza con
Derechos. p. 122.
, la infraestructura vial, la salud, educación, la
seguridad alimentaria, la atención diferenciada a personas
mayores, mujeres, niños y otras personas vulnerables. Frente a
todos estos temas hay una responsabilidad del Estado, por ello en
lo referente a los desastres, de acuerdo a los estándares
internacionales “el principal responsable de la preparación, la
respuesta, la recuperación y la reconstrucción de desastres es el
Estado”Bravo, E. ed. (2023) “Dictamen del Tribunal
Tiempo de Desastres”. En Tiempo de Desastres. Investigaciones
Comunitarias de la Naturaleza. Tomo III. Action Solidarité
Tiers Monde. Acción Ecológica. Naturaleza con Derechos. p. 184;
Klein, N. (2018). The Battle for Paradise: Puerto Rico Takes
on the Disaster Capitalists. Chicago. Haymarket Books; Klein,
N. y Brown, A. (2018). “Robert de Niro Accused of Exploiting
Hurricane Irma to Build Resort in Barbuda”. The Intercept
(January, 2018), <https://theintercept.com/2018/01/23/robert-de-niro->
barbuda-hotelhurricane-irma/; Bonilla, Y. (2020) “The
Coloniality of Disaster: Race, Empire and the Temporal Logics of
Emergency in Puerto Rico, USA”. Political Geography,
vol. 78; Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres
2015–2030, https://www.unisdr.org/files/43291_spanishsendaiframeworkfordisasterri.pdf
.
Los desastres, cada vez más
frecuentes y más intensos, están presentes en la cotidianidad de
la humanidad en el siglo XXI: la década de 1990 a 2000 fue
declarada por la Organización de las Naciones Unidas como la
Década Internacional para la Reducción de los Desastres
Naturales.Relator Especial sobre la cuestión de las
obligaciones de derechos humanos relacionadas con el disfrute de
un medio ambiente sin riesgos, limpio y saludable, y sostenible.
Informe A/HRC/46/28 (2021).
Los desastres climáticos, afectan las frecuencias
de tormentas y huracanes en el Golfo de México y en el Caribe.
Diversos estudios del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre
el Cambio Climático (IPCC) explican que a medida que se calientan
las aguas (en el Atlántico han aumentado entre dos a cuatro
grados), las frecuencias de mayores categorías de huracanes (entre
3 a 5) aumentan“¿Está el cambio climático haciendo los huracanes
más potentes? Esto dice la Ciencia”, El País (octubre,
2022), https://elpais.com/america-futura/2022-10-04/esta-el-cambio-climatico-haciendo-los-huracanes-mas-potentes-esto-dice-la-ciencia.html;
“Energia para Ian, frío tras el paso de Fiona” en https://ciencia.nasa.gov/energia-para-ian-frio-tras-el-paso-de-fiona,
Nasa Ciencia (septiembre, 2022).
. En segundo lugar, plantean que, a mayor
calentamiento del aire, éste contendrá más vapor de agua de tal
manera que las tormentas generan altísimas precipitaciones de agua
intensificando vientos y lluvias. Otra posible explicación, aún no
totalmente probada está relacionada con creciente deshielo en el
Ártico asociado debido a los niveles actuales de emisión de gases
de efecto invernadero, generando bloqueos en los sistemas de
vientos, produciendo como en el caso de los huracanes Harvey e
Irma en 2017, consecuencias catastróficas: grandes inundaciones,
pérdida de vidas humanas, contaminación de acuíferos y de suelos,
además de la pérdida del hábitat de peces, aves y plantas.
Los impactos en el Caribe son
cada vez más devastadores, así como sus prácticas de atención
post-desastre en las poblaciones locales. Las ayudas
internacionales y estatales, en vez de posibilitar la construcción
colectiva de alternativas tomando en cuenta la voz de los
afectados, profundizan las estructuras de dominación,
subordinación y explotación de pueblos y territorios, que han
caracterizado históricamente las prácticas colonialistas del
capitalismo racial en las islas del CaribeSeitenfus, R. (2015) L’échec de l’aide
internationale à Haïti. Dilemmes et égarements. Éditions de
l´Université d´État d´Haiti; Chalmers, C. (2023) “Terremoto en
Haití y el Capitalismo del desastre”. En Tiempo de Desastres.
Investigaciones Comunitarias de la Naturaleza. Tomo III. Action
Solidarité Tiers Monde. Acción Ecológica. Naturaleza con Derechos.
p. 157
.
El caso de New Orleans frente
al huracán Katrina en 2005 en donde fue desplazada más del 70% de
la población, el tsunami en la costa de Sri Lanka de 2004 que
permitió que los “desarrolladores turísticos” tuvieran la
oportunidad de ocupar los terrenos de millones de habitantes
desplazados, nos ayuda a profundizar en el análisis del
capitalismo del desastre en el Caribe. Haití nos enseña cómo las
estructuras de desigualdad, opresión, exclusión y dominación se
profundizan en la intervención posterior al terremoto de 2010,
donde más de 250.000 personas perdieron la vida, emigraron más de
40,000 profesionales haitianos, y dejó más de 1,5 millones de
personas sin hogar con el establecimiento de la Misión de
Estabilización de las Naciones Unidas en Haití, MINUSTAH. Con las
tormentas tropicales del primer año y el brote del cólera causado
por la ONU se agravó aún más la situación de improvisación y
dependencia de Estados Unidos con la anuencia de un Estado
colonial, racista y extremadamente excluyente, que aprovecha la
ocupación militar para “asegurar el orden” y marcar como su
propiedad el territorio haitianoChalmers, C. (2023) “Terremoto en Haití y el
Capitalismo del desastre”. En Tiempo de Desastres.
Investigaciones Comunitarias de la Naturaleza. Tomo III.
Action Solidarité Tiers Monde. Acción Ecológica. Naturaleza con
Derechos.
. En Barbuda en 2017, también se ocupa militarmente
la isla, la población es obligada a abandonar la isla y no se
reconstruyen viviendas, puestos de salud y escuelas. Más bien se
vende la ciudadanía a millonarios norteamericanos que impulsan un
nuevo resort turísticoKlein, N. y Brown, A. (2018). “Robert de Niro
Accused of Exploiting Hurricane Irma to Build Resort in Barbuda”.
The Intercept.
. En Puerto Rico se entregan contratos a empresas
privadas como la Whitefish Energy para reconstruir la red
eléctrica, criticada por su falta de transparencia y pretendió
instalar una base militar en Vieques. Tanto en Dominica como en
Barbuda se vendieron pasaportes a millonarios para atraer la
inversión hacia grandes proyectos hoteleros. Y en diversas islas
como Puerto Rico y Barbuda, tras el paso del huracán Irma se
restringió el acceso a alimentos, al agua potable y la gasolina a
la población local, obligando a más de un 70 % de la población a
abandonar sus tierras, generando enormes impactos económicos,
degradando aún más las condiciones sociales lo que permiten
entender un tipo de políticas del desastre orientadas a la
ocupación y despojo económico, social y territorial, que arrasa
pueblos y culturas a nombre de la ayuda humanitaria. En
Monserrate, por ejemplo, el gobierno inglés aprovechó la erupción
volcánica en 1997, para restringir el acceso a ciertas áreas de la
isla, y vender un proyecto de turismo de lujoAlgunos de estos casos los presentan los mismos
líderes y profesionales de organizaciones sociales en las islas
afiliados a la red en los diferentes encuentros y webinars que se
han organizado. Ver: https://strongercaribbeantogether.org/questioning-disaster-capitalism-in-the-caribbean.
.
El arrasamiento de los derechos de la población raizal tras el paso del Huracán Iota en Providencia
En el Caribe insular colombiano, concretamente en el Archipiélago de San Andrés y Providencia, el 16 de noviembre de 2020, el Huracán Iota, una tormenta ciclónica categoría 5, destruyó el 98 % de las edificaciones, en la isla de Old Providence. Los dilemas asociados a una particular “injerencia humanitaria”, por parte del Estado colombiano que concentra y saquea la ayuda humanitaria, expresa los grandes errores de una histórica integración forzosa a través de la imposición de una cultura andina e hispana y un modelo de desarrollo capitalista excluyente y racista en un contexto de una cuestionable y represiva política colonial de Integración nacional.
El pueblo raizal del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, en el Caribe Occidental, habitaba un extenso territorio marino de más de 350 km2, que incluía cayos y bancos (Roncador, Quitasueño, Albuquerque, Serrana y Serranilla) a tan solo, 220 km de la Costa caribe nicaragüense y 775 km de la costa colombiana. Compartía con sus vecinos del caribe costero e insular Nicaraguense, Costaricense, Panameño y Hondureño, una cultura indigena-afro-anglo-caribe separada por las porosas fronteras de los Estado Nación caribeños pero a la vez unidos por su actividad como navegantes y a través de sus rutas de pesca ancestral. Su población está ligada a esa región del Caribe Occidental diversa donde aún hoy habitan varios pueblos originarios que se desplazaban en la antigüedad a las islas para la pesca de tortugas.
El primer establecimiento
conocido en las islas en el siglo XVII, aun cuando era reconocido
territorio del Imperio español, va a ser el de New Westminster en
Old Town, en 1629, fundado por los puritanos ingleses que llegarán
en el barco Seaflower, y se tomarán a Old Providence.
Esto ocurrirá 10 años antes de la llegada del Mayflower,
a la bahía de Massachussets, donde fundarán New Providence, una de
las primeras colonias inglesas en lo que va a ser la Nueva
Inglaterra. Como una fortaleza natural, su puerto protegido por
una larga barrera coralina va a pensarse como el lugar estratégico
de organización de las plantaciones de tabaco y algodónParsons, J. J. (1964) San Andrés y Providencia.
Una geografía histórica de las islas colombianas del mar
Caribe. Banco de la República, Bogotá, p. 22.
que la Providence Island Company quería extender en
la costa occidental para intervenir y dividir el territorio
colonial del Imperio español, creando nuevas colonias protestantes
de habla inglesa en América Central. Esta zona, una de las
principales rutas de navegación de los españoles, va a convertirse
en el lugar estratégico para la captura de los barcos llenos del
oro, que provenían desde Cartagena, por parte de los bucaneros y
piratas ingleses como Henry Morgan que tenían patente de corso por
parte de la reina Isabel I y la armada inglesaFeiling, T. (2018) The Island that
Disappeared, National Portrait Gallery, London.
. Los puritanos ingleses, sólo permanecerán once
años, hasta 1641 y serán desplazados por la armada española a
quien le será reconocido el nuevo dominio de las islas, en
1786.
Los primeros raizales
reconocidos como los habitantes originarios de las islas, de
origen anglo-africano, van a provenir de los primeros
establecimientos esclavistas en plantaciones de algodón fundados a
mediados del siglo XVII y XVIII en San Andrés. La reocupación
española y las disputas interimperialistas, no van a impedir el
afianzamiento de un importante legado cultural caribeño que se va
a expresar en su cultura, su lengua y espiritualidad y van a
confrontar a la distante e hispana Gran Colombia. Sin embargo, con
la adhesión “voluntaria” a Colombia en 1822, se inicia también lo
que se denomina en las islas el proceso de colonización interna o
“colombianización” que se va a caracterizar por la imposición y
subordinación a un modelo cultural, institucional, económico,
turístico, comercial y militar desde el interior de la región
andina. Uno de los problemas principales de la política de
integración nacional que va a afectar al pueblo raizal en el siglo
XX, va a ser la política de sobrepoblación de población
continental con el correspondiente despojo de su territorio, o que
va a impactar en la perdida del territorio y su autonomíaSus orígenes pueden remontarse al año 1912 cuando
el gobierno de ese entonces autorizó conceder pasajes gratuitos en
buques nacionales a familias de cuatro o más personas que
quisieran radicarse en el Archipiélago.
. Con este proceso de sobrepoblación continental del
territorio va a operar sobre todo en la isla de San Andrés, una
estrategia de asimilación cultural de los raizales a la forma de
vida continental, en tanto los nuevos pobladores van a buscar
reproducir e imponer prácticas sociales y culturales y modelos de
urbanización del continente, extrañas al territorio raizal. Para
tal efecto, se va a disponer de mecanismos de dominación cultural
asociados a los sistemas educativos en idiomas español y la
religión católica, así como en las estructuras administrativas de
gobierno.
La defensa de la lengua
creole, la cultura y la arquitectura se va a convertir, sin
embargo, en uno de los mecanismos de resistencia y confrontación
con un Estado. En la isla de Providencia ante la experiencia de la
colombianización en la isla de San Andrés, la comunidad ha
confrontado los proyectos de expansión del aeropuerto y los
proyectos turísticos, logrando defender su territorio. El huracán
Iota se convierte en la excusa perfecta para la ocupación del
territorio. La Gestión del desastre después del huracán Iota va a
imponer a la fuerza este proceso de colombianización y
colonialización de la cultura, que sin embargo se resiste a
desaparecerSegún la socióloga Dilia Robinson Saavedra, la
identidad raizal está dada por su territorialidad insular, “un
conjunto de sentimientos definidos por el aislamiento”, y por
“costumbres, hábitos y otras manifestaciones que los hace
diferentes del resto de colombianos de tierra firme, aun de sus
más próximos vecinos del gran Caribe”. De ahí que la raizal sea
una cultura afro-anglo-antillana, que su iglesia sea la bautista y
su idioma se catalogue como creole, un inglés con acento africano
y rastros francófonos. “Para los raizales el valor [del creole]
está centrado en sus raíces del idioma inglés y de algunos fonemas
de antiguas lenguas africanas, el primero les permite comunicarse
con los angloparlantes y lo segundo mantiene viva la ascendencia
africana,” escribe Robinson Saavedra ten el texto “Pueblo raizal
en Colombia,” donde también menciona otro elemento distintivo: la
arquitectura raizal. En texto inédito. “Pueblo Raizal en
Colombia,” https://xdoc.mx/preview/pueblo-raiza-en-colombia-universidad-del-rosario-5e40694e09c23
.
Los instrumentos
internacionales de derechos humanos, como la Declaración de las
Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas
(2007)Declaración de las Naciones Unidas sobre los
derechos de los pueblos indígenas, ONU, 13 septiembre 2007, https://www.un.org/esa/socdev/unpfii/documents/DRIPS_es.pdf
, han reconocido las injusticias históricas que los
raizales del archipiélago de San Andrés y Providencia, han
afrontado por la “colombianización” del territorio que no ha
respetado su derecho a la libre determinación y al autogobierno. A
partir de profundizar las políticas migratorias de población desde
el centro del país a las islas, la isla de San Andrés va a
convertirse en una de las más densamente pobladas del Caribe,
convirtiendo a la población raizal en una minoría en su propio
territorio. A partir de distintos momentos de apropiación del
territorio insular por parte de la migración continental, se han
generado los procesos de desterritorialización durante el siglo
XX, en las zonas de desarrollo turístico y comercial, generado por
la avanzada del modelo del Puerto Libre, como un proceso de
incorporación del Archipiélago al Desarrollo Nacional a través del
comercio y la imposición de un régimen político/ administrativo/
educativo desde Bogotá en lengua española, lo que va a profundizar
el conflicto y la resistencia del pueblo raizal asentado en
núcleos culturales y religiosos de habla inglesa y creoleLivingston, G. (2015). “Los procesos de lucha por
el territorio y el lugar del pueblo raizal”. Revista Cuadernos
del Caribe. No. 20. pp. 75-81.
. En la isla de Providencia, desde donde se venía
resistiendo al modelo de colonización impuesto en San Andrés
durante el siglo XX, el paso del Huracán Iota fue una oportunidad
para que el Estado intervenga ante la situación de “desastre” en
procesos de arrasamiento cultural, negándole a la población el
respeto a disentir, proponer y decidir el rumbo del proceso de
reconstrucción de su tejido social, cultural y territorial.
En la atención post-desastre, el Estado colombiano decide en primer lugar ocupar militarmente las islas y orientar las donaciones nacionales e internacionales hacia el mantenimiento de un enjambre de funcionarios, fuerzas militares y de policía, procedentes de Bogotá, y ordena sacar a toda la población de la isla de Providencia. Ante la negativa de la población a salir de la isla, decide agudizar sus condiciones de vulnerabilidad. Reconstruye algunos hoteles para el alojamiento de policías, militares y funcionarios públicos, afectando el acceso a agua potable, salud y alimentación a la población local, mientras que las condiciones de vulneración de derechos fundamentales (tenencia de la tierra, vivienda, educación, cultura, servicios públicos) de la población raizal se agravan. En su mayoría, tuvieron que permanecer uno o dos años en carpas, en especial las personas mayores, sin ser atendidos adecuadamente, otras tuvieron que salir. Al día de hoy, tres años después la isla no cuenta con hospital y edificios educativos.
La expansión rápida de megaproyectos de infraestructura (dragado de fondos marinos para la entrada de grandes embarcaciones) nuevos proyectos turísticos, la compra de tierras, la ampliación del Puerto y el Aeropuerto, para ampliar el acceso de un turismo masivo, así como el Proyecto de Construcción de una nueva Base Militar, a la que se ha opuesto la población local, dan cuenta de sus estrategias de resistencia, que logra impedir la construcción de la base militar en la cooperativa de pescadores, y el nuevo intento de reintegración forzosa que sin embargo, afectó las condiciones económicas, sociales, ambientales, culturales y territoriales de una población que históricamente ha luchado por la defensa de su patrimonio cultural. Una nueva injerencia “humanitaria”, acompañada de conglomerados de construcción de vivienda popular urbana, va a imponer materiales y proyectos arquitectónicos extraños a la cultura isleña, agravando los conflictos asociados a la defensa del patrimonio cultural, material, emocional, físico e intangible y sus derechos de autodeterminación en el mari/terri/torio ancestral del Caribe Occidental.
Como el proceso de reconstrucción de la infraestructura de la isla no fue tenido en cuenta el pueblo raizal ni mucho menos una de sus principales expresiones culturales como lo es la arquitectura raizal, una técnica de construcción que los raizales han perfeccionado a lo largo de 500 años y que varias construcciones patrimoniales que permanecieron en pie fueron demolidas en el proceso de reconstrucción la Veeduría Cívica de “Old Providence”, en representación del pueblo raizal de las islas de Providencia y Santa Catalina, solicitó mediante acción de tutela la protección de sus derechos fundamentales y los del pueblo raizal a la vivienda digna, agua potable, saneamiento básico, ambiente sano, salud, acceso a la información pública, consulta previa e identidad cultural. Después de haber perdido en primera y segunda instancia, finalmente, la Corte Constitucional por medio del Control de Constitucionalidad en diciembre 2022 revocó tal sentencia y ordenó proteger los derechos a la autodeterminación del pueblo raizal de Providencia. Lo anterior, al considerar que la Presidencia de la República, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (en adelante UNGRD), el Ministerio del Interior y el Ministerio de Vivienda vulneraron estos derechos en la planeación y ejecución del plan de reconstrucción integral de las islas de Providencia y Santa Catalina. Debido a esta sentencia hoy en las islas se está haciendo el balance de la reconstrucción con el nuevo gobierno.
El efecto compuesto del impacto del huracán Iota y el COVID 19, como crisis del modelo antropogénico, profundizó sin embargo aún más la situación de dependencia con el continente, producto del modelo histórico de desarrollo colonial, que toca el derecho a una justicia alimentaria, ecológica y climática que ha impedido el diálogo de conocimientos, experiencias entre diversos pueblos del caribe que convergen en diversos saberes y formas de relacionamiento, y por ende con otras ontologías que proponen alternativas al modelo de desarrollo nacional-colonial.
El desafío de la
reconstrucción de las islas en el Caribe y de su patrimonio
cultural y ambiental, y el diálogo con otras experiencias
caribeñas supone discutir críticamente y problematizar las
políticas coloniales de re-construcción, así como las políticas de
“injerencia humanitaria” en un contexto de vulnerabilidad
climática extrema se contraponen con las iniciativas de justicia
climática y de defensa de su patrimonio cultural y social de los
pueblos en el caribe insular y costero. La autodeterminación de
los pueblos, y el valor social y simbólico de su arquitectura que
es además patrimonio urbano de madera de la región Caribe
involucra una dimensión histórica y afectiva de relaciones con el
territorio, no fue considerada en el proceso de reconstrucción en
las islasEn 2003, la UNESCO convocó una reunión de
expertos en Guyana cuyas conclusiones se recogieron en la
Declaración de Georgetown, que alertaba sobre la necesidad de
crear un marco legal de protección, animar la formación e
investigación, así como promover una conservación y gestión
adecuada creando una red temática regional de seguimiento. La
Declaración de Georgetown, reconoce la arquitectura de madera en
el Caribe como patrimonio cultural ancestral. UNESCO World
Heritage Center. “Caribbean Wooden Treasures. Proceedings of the
Thematic Expert Meeting on Wooden Urban Heritage in the Caribbean
Region”. Georgetown Guyana. 4-7 febrero 2005. Esta Declaración
está en relación con la Convención sobre la protección del
patrimonio mundial, cultural y natural: UNESCO, “Convención
sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y
natural.” Conferencia General de la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en su
17a, reunión celebrada en París del 17 de octubre al 21 de
noviembre (1972), https://whc.unesco.org/archive/convention-es.pdf
.
La voz de los providencianos en el Tribunal Internacional de Desastres, Quito, 2022
El caso de Old Providence,
fue presentado en el Tribunal Ético Internacional de Desastres,
celebrado en Quito el 18 de octubre 2022 organizado por Acción
Ecológica y la Fundación Pro-defensa de la Naturaleza y sus
Derechos. En el Tribunal se presentaron los casos y se escucharon
las voces de líderes de la Veeduría Cívica y de la Federación de
Pescadores de Providencia (incluido Josefina Huffington y Edgar
Jay) así como de las comunidades afectadas, académicos y
activistas, llegando a un Dictamen finalEl Dictámen, consiste en un documento formal, que
presenta y resume los casos presentados, los argumentos expuestos
y produce un veredicto que lo expone una fiscal asignada para este
rol. En la elaboración de este documento, de carácter simbólico,
elaborado por la Secretaria del tribunal en este caso Elizabeth
Bravo, participan los Comisionados asistentes. Este documento es
entregado a los Gobiernos expresando una sanción política y
simbólica. Fundación Pro-defensa de la Naturaleza y sus Derechos.
“Dictámen” Naturaleza con Derechos. 19 de octubre 2022. https://www.naturalezaconderechos.org/wp-content/uploads/2022/11/Desastres-dictamen.doc.pdf
. Allí se recogieron las demandas de las comunidades
que fueron presentadas a los diferentes gobiernosFundación Pro-defensa de la Naturaleza y sus
Derechos. “Tribunal Tiempo de Desastres” Naturaleza con Derechos,
octubre 19, 2022, https://www.naturalezaconderechos.org/tribunal-tiempo-de-desastres/#more-17066.
Ver el video del Tribunal en https://www.facebook.com/AccionEcologicaEc/videos/837524720764031/#
. Recogimos en la isla de Providencia las
declaraciones de los líderes que fueron presentados en el Tribunal
y a partir de las reuniones, entrevistas y documentos de discusión
se recogieron las propuestas para el Tribunal.
Estas fueron las demandas de la población de Providencia presentadas al tribunal Internacional de Desastres:
- Que se respete el derecho de autodeterminación de los pueblos en su proceso de reconstrucción: El pueblo Raizal organizado y su apoyo en la Diáspora. En el territorio marino e insular del Archipiélago de San Andrés y Providencia como territorio étnico.
- Que se desarrollen medidas preventivas y que la gestión climática articule conocimiento tradicional raizal y ciencia y transversalizar la acción climática con ordenamiento territorial de acuerdo con los principios de la Reserva de Biosfera del Archipiélago.
- Que se apoye la iniciativa de la Gran reserva de Biosfera “Seaflower” con los pueblos de Jamaica, Honduras, Nicaragua, Colombia, Costa Rica, Panamá, y sus conocimientos, la gestión ambiental y las prácticas de los ecologismos populares en el Caribe Occidental, en el ecosistema marino-costero con mayor biodiversidad del hemisferio occidental, para afrontar la crisis socio-ambiental, alimentaria y climática.
- Que se reconstruyan las casas patrimoniales, los edificios públicos, colegios, y hospitales, la infraestructura de comunicaciones, y se garantice el acceso a agua potable utilizando los conocimientos ancestrales en San Andrés y Old Providence.
- Que se proteja y preserve el patrimonio estético, social, cultural, valores funcionales e históricos, integridad, autenticidad y veracidad cultural del Patrimonio de Madera para que el espíritu de la vida y cultura del Caribe se mantenga salvaguardando tradiciones únicas de arquitectura que combinadas con técnicas anti-huracanes y antisísmicas, conserven espacios y conjuntos históricos, validando expresiones y formas de habitar, pensar y expresar, un entorno caribeño.
- Que se reconozca y apoye las prácticas ancestrales de producción de alimentos, intercambio y conservación de semillas propias, entre los pueblos del Caribe Occidental.
- Que se respete la Consulta Previa a la comunidad raizal que negó la base Militar en el arroyo Bowden, lugar donde hace más de dos años sesiona el campamento de la Dignidad de la Federación de Pescadores de Providencia.
- Que se respete el derecho a la pesca ancestral y se prohíba la pesca industrial que amenaza su existencia y sobrevivencia como pueblo.
- Que se investigue el fallido proceso de reconstrucción que arrasó con la cultura ancestral y causó un “Etnocidio” en Providencia. Que se sancione a los culpables del saqueo y robo del siglo (recursos públicos y de donación) de los recursos de la reconstrucción.
El Tribunal “Tiempo de Desastres” fue presidido por Carolina Portaluppi. Ese Tribunal tiene como antecedente el Tribunal de Derechos de la Naturaleza que sesiona de manera informal en cada Cumbre Climática. Es una Institución conformada por ciudadanos que tiene un carácter Internacional que investiga y publicita las violaciones de derechos de la naturaleza. Durante el desarrollo de este Tribunal orientado al análisis de la gestión de los desastres, se escucharon diversos testimonios de testigos, entre ellos varios líderes sociales, que van a presentar los casos relacionados con problemas de desbordamientos y deslaves en Ecuador, terremoto en Haití, huracán en Providencia, incendios en Chile y Argentina, en un mundo que enfrenta una crisis climática y ambiental, y un deterioro de la naturaleza sin precedentes. Se analiza en este Tribunal el rol del Estado, su respuesta, acciones y omisiones frente a los desastres así como la responsabilidad de las Empresas, que han generado un impacto. Durante la Audiencia, los Comisionados (Karen Ardiles, Jorge Campanini, Horario Machado, Camila Moreno, Ricardo Buitrón, Catalina Toro-Pérez, Ramón Vera-Herrera, Carolina Viola e Ivonne Yánez) constatamos que hay comunidades humanas más vulnerables a los desastres que otras, debido a la clase (que afecta sus ingresos, cómo viven y dónde), género, origen étnico, al grupo de edad al que pertenecen, el lugar donde vive; el acceso a bienes, servicios, al conocimiento y la información. Es así como algunas poblaciones se ven afectadas de manera desproporcionada.
Los siguientes párrafos corresponden a apartes de la entrevista (video) a Josefina Huffington, líder providenciana que fue presentada en el Tribunal de Desastres en Quito:
“El huracán que azotó a Providencia fue de categoría 5. Ninguno de nosotros imaginábamos que unos vientos podían tener esa capacidad de destrucción. Al día siguiente del huracán, la isla parecía que había sido calcinada. Toda la vegetación se fue. El huracán arrancó íntegramente las hojas de las palmeras […] El Estado colombiano cometió un acto de irresponsabilidad, porque ellos supieron que el huracán se venía. Todos sabíamos que estamos en la ruta del huracán y no se tomaron las medidas preventivas. Lo que sucedió aquí fue un crimen y un arrasamiento de la cultura […] Hace rato que estamos hablando del campo climático y sus medidas de mitigación. Los no se ha hecho nada […] Lo que hicieron con el tema de la reconstrucción fue un etnocidio y un gran robo. Se convirtió en la caja menor del gobierno para las campañas electorales. La unidad de riesgo adscrita a la Presidencia de la República, no fue creada para atender a la población afectada, porque a nombre de la emergencia, el proceso de contratación no tuvo que pasar por todos los pasos burocráticos que se requiere normalmente, eso profundizó la corrupción. […] El Estado colombiano a través de la oficina de gestión de riesgos asignó 1,8 billones de pesos para la reconstrucción de las islas luego de los huracanes Eta y Iota, pero lo que se hizo fue implementar una agenda secreta, para militarizar el territorio y apropiarse de él. Fue el presupuesto de Providencia para más de 20 años. Ahí están las evidencias de que el propósito no fue la atención de la población que vivió un desastre sino de hacer negocios […] ¿Dónde están, dos años después del huracán, los refugios y albergues anti-huracanes, que se dijo que se iban a hacer? Se habló de 17 refugios y sólo hay 3. No se reconstruyó el hospital, que es lo primero que se debe hacer; tampoco las líneas de abastecimiento de alimentos, de agua o los colegios […] Lo primero que hicieron fue instalar bien al personal burocrático que vino a trabajar en la reconstrucción. Fueron más de 1.000 personas que consumieron todos los alimentos que llegaban, al destruir ellos mismos los sistemas de almacenamiento de agua potable que teníamos en las cisternas, nos afectaron su acceso. Se instalaron en las casas que quedaron en pie y reconstruyeron los primeros hoteles para ellosApartes de las Declaraciones de Josefina Huffington líder de la Veeduría Cívica de Providencia para el Tribunal de Desastres celebrado en Quito.
.”
En el contexto del procedimiento del Tribunal de Desastres, se interroga a los testigos en los casos presentados. En el caso de Providencia, como los líderes no pudieron viajar, sus videos y declaraciones fueron ampliamente distribuidos. Traje y presenté los videos de los testimonios de Josefina Huffington y Edgar Jay. Por esta razón la Fiscal decide preguntarme a mí, más detalles del caso, ya que yo he acompañado el seguimiento al proceso de la reconstrucción de Providencia, en Colombia.
_Fiscal: ¿Colombia cuenta con asistencia temprana con respecto a huracanes? Porque como cuenta Edgar JayDeclaración de Edgar Jay en el Tribunal de Desastres en Quito, 2022.
, el gobierno conocía la situación, sin embargo, no hubo un sistema de alarma para avisar a la población.
_Catalina Toro Pérez (CTP): Uno de los dramas de esta catástrofe humana es la desconexión que las islas tienen con respecto a las redes de internet y transporte aéreo y marítimo, con el centro del país. Desde donde se desconocen las problemáticas en las islas. Se tenía información del paso del huracán desde el centro de detección de los EEUU. Pero en las islas con una inestable conexión y la ausencia de medidas de prevención, los isleños tuvieron condiciones mínimas de comunicación. No sabían que venía un huracán categoría 5. La Unidad de Riesgos colombiana mandaba informes a través de Twitter, un sistema al que no tienen acceso las comunidades en las islas. Después del huracán la población, tiene un sistema de conexión de internet cada vez más precario. Una de las maneras de dominar este pueblo que es fuerte y unido, fue desconectarlo del mundo. Una de las maneras, fue a través del bloqueo de la información de la Unidad de Riesgo encargada de la prevención. Dos años después del huracán, no se conocía el plan de reconstrucción, no hay hospital, no hay colegios, casas de mala calidad y un arrasamiento de la cultura arquitectónica. El gobierno derrumbó los edificios emblemáticos de madera que eran patrimonio arquitectónico y que sobrevivieron, para imponer nuevas edificaciones urbanas, impuestas por empresas constructoras de Bogotá.
_Fiscal: Hay distintas modalidades de hacer la reparación por desastres. A veces es el Estado, en el caso de Colombia hay una tradición de delegar al sector privado, en este caso ¿cuál fue el modelo institucional para el proceso de recuperación en las islas?
_CTP: En Colombia, de manera ilegal nombraron a una Gerente de la reconstrucción que vinculó a las constructoras privadas y empresas de servicios, provenientes de Bogotá y Medellín. Usurparon las funciones de la Gobernación y el municipio. Es importante señalar que en Providencia existía un ordenamiento territorial desde el 2000 coherente con la declaración de reserva de biósfera y área marina protegida que no fue tenido en cuenta. El gobierno de Duque, llegó a atender el desastre, con 500 bolsas negras para recoger cadáveres y ordenó que saliera toda la población sobreviviente, pero la población se quedó defendiendo su territorio en condiciones muy precarias. El gobierno no consultó a la comunidad organizada ni la experiencia que existe en el Caribe. La diáspora raizal mandó ayuda desde el exterior, pero el gobierno colombiano bloqueó la entrega de las ayudas, para ejercer el control de la población. Mucha gente permaneció en carpas casi dos años después del huracán.
_Fiscal: ¿Quién está detrás de esta agenda?
_CTP: Es la agenda del colonialismo y del despojo, esta agenda está ubicada en puntos estratégicos del Caribe. Consiste en militarizar, desplazar a la población como sucedió en Barbuda, para abrir grandes proyectos hoteleros. Evitar construir obras públicas como colegios y hospitales, para obligar a la gente a salir de su territorio. Hay muchos intereses de empresas petroleras en el área. Y, profundizar el modelo de pesca industrial, que puede arrasar con una zona de reserva de biosfera importante y la cultura ancestral de pesca. Por ellos los pescadores se organizaron y construyeron una “guardia raizal”, como la guardia indígena para defender su territorio y sus derechos de autodeterminación. En sus conocimientos ancestrales están las claves de esta resiliencia climática de los pueblos del Caribe.
Este Tribunal como lo hemos anotado más arriba tiene un carácter político y simbólico: El mismo está conformado por ciudadanos y sus antecedentes son los Tribunales de Derechos de la Naturaleza que sesionan de manera paralela en las Cumbres Climáticas como la de París en 2015. En él se analizan casos de impactos ambientales a nivel mundial, asisten comunidades locales como testigos y asisten algunos de los representantes de los Estados en las asambleas de las conferencias de las partes, académicos y ONGs. En general hay mucho cubrimiento periodístico. El dictamen es leído por la secretaria del Tribunal, y luego enviado como un Veredicto a los Estados en donde se plantea responsabilidades y acciones muy concretas. Este es el primer Tribunal de Desastres que sesiona antes de la Instalación del Congreso de Ecología Política. Para la comunidad providenciana la visibilización internacional de su problemática relacionada con el difícil proceso de reconstrucción, le permite generar presión sobre el Estado colombiano, de manera tal que cumpla con su deber y de la misma manera se ve obligado a concertar con la comunidad tanto la reparación de sus viviendas, como la construcción de nuevos proyectos culturales, educativo y de infraestructura.
Conclusión
En medio de las luchas y el cambio a un Gobierno progresista en Colombia que se ha acercado a las islas y a su realidad, la comunidad raizal se ha ganado la acción de tutela que reconoce la violación de los derechos fundamentales del pueblo raizal en el proceso de reconstrucción por parte del Estado colombiano y el gobierno anterior. Lo que significa realizar una nueva fase de consulta previa que revise y repare los procesos de reconstrucción en común acuerdo con la comunidad. Después de haber perdido en primera y segunda instancia, finalmente, la Corte Constitucional colombiana le da la razón a la comunidad raizal de Providencia y ordena proteger sus derechos a la autodeterminación. ¿Cómo se concretará este fallo? Por lo pronto los funcionarios del nuevo gobierno están yendo a las islas a escuchar a la comunidad, y algunos isleños han sido nombrados en embajadas en Guyana, Jamaica, Trinidad y Tobago con miras a fortalecer las redes caribeñas. Otros grupos han podido construir una estrategia de gestión de riesgos participativa con la comunidad y algunas islas vecinas, pero aún no se concreta en un apoyo gubernamental a largo plazo. Se sueña con una Reserva de Biosfera entre todos los países de la región del Caribe Occidental, para proteger la tercera barrera coralina más larga del mundo después de la de Australia y Belice, pero hay muchos intereses en juego, alrededor del petróleo y gas marinos. El Mar Caribe colombiano excepto el archipiélago, está entregado a concesiones petroleras y marinas.
Como en el proceso de
reconstrucción de la isla no fue tenido en cuenta la voz y cultura
del pueblo raizal en sus principales expresiones como su
arquitectura, y que varias construcciones patrimoniales que
permanecieron en pie fueron de demolidas en el proceso de
reconstrucción, la Veeduría Cívica de “Old Providence”, en
representación del pueblo raizal de las islas de Providencia y
Santa Catalina, coloca la acción de tutela de protección de sus
derechos fundamentales y los del pueblo raizal a la vivienda
digna, a sus edificios patrimoniales, al acceso a agua potable,
saneamiento básico, ambiente sano, salud, acceso a la información
pública, consulta previa e identidad cultural. Se espera un nuevo
fallo en 2023 en relación a construcciones específicas como los
colegios. Con este fin, el del fortalecimiento de la memoria y
prácticas de la Arquitectura ancestral, el grupo de investigación
Derecho y Política Ambiental que incluye estudiantes de pregrado y
postgrado, dirijó, preparó este video y algunos podcasts en
edición que están ya en la red: Stronger Caribbean Together for
Land, Food & Climate JusticeToro Pérez, C. et al. (2022) Video: Arquitectura,
Uso Tradicional de la Madera: Patrimonio y Cultura Raizal en Old
Providence después del Huracán Iota: https://strongercaribbeantogether.org/the-case-for-reclaiming-ancestral-architectural-knowledge
.
El ambiente político en Colombia no es fácil. Los pescadores ancestrales hoy confrontan la pesca industrial y tienen comunicación directa con el gobierno central. Pero los poderes transnacionales, económicos y políticos continúan rigiendo los gobiernos locales. Sin embargo, la comunidad providenciana continúa organizada y resistiendo, defendiendo su territorio, dándonos lecciones de resiliencia y fortaleza.